29.3.07
Peoria
Buscando una receta de lentejas con curry que encontré en esta Web (que por cierto esta bastante bien, aunque yo no le hecho tocino no me gusta tanta grasosa) me encontré con un comentario sobre la ciudad de Peoria que me hizo gracia.
Por lo visto Peoria, Illinois (ciudad situada a unos 250 kilómetros de Chicago) es una ciudad muy representativa del americano medio, con lo cual es un lugar excelente en el que probar productos nuevos para ver si triunfan o no. Si un producto vende bien en Peoria, suele ser un indicador de que venderá bien en toda USA. Por lo visto hay un dicho Will it play in Peoria? aunque no se sabe si toda esta historia es cierta me hace gracia.
Buscando una receta de lentejas con curry que encontré en esta Web (que por cierto esta bastante bien, aunque yo no le hecho tocino no me gusta tanta grasosa) me encontré con un comentario sobre la ciudad de Peoria que me hizo gracia.
Por lo visto Peoria, Illinois (ciudad situada a unos 250 kilómetros de Chicago) es una ciudad muy representativa del americano medio, con lo cual es un lugar excelente en el que probar productos nuevos para ver si triunfan o no. Si un producto vende bien en Peoria, suele ser un indicador de que venderá bien en toda USA. Por lo visto hay un dicho Will it play in Peoria? aunque no se sabe si toda esta historia es cierta me hace gracia.
22.3.07
Agua
El agua es esencial para la vida ya que es necesaria para una gran variedad de funciones del organismo, por ejemplo para eliminar desechos como la urea. Durante el día vamos perdiendo agua, así que es necesario reemplazarla. El consumo de agua depende de la persona, en circunstancias normales un adulto debe beber entre 1,8 y 2,5 litros cada día.
Yo siempre había pensado que beber mucha agua no era malo si no todo lo contrario, pero buscando por Internet me encontré con que el hecho de que si es malo porque entre otras cosas si haces trabajar mucho a los riñones estos pueden resentirse, y con una noticia sorprendente. La muerte de una mujer en Estados Unidos. La mujer tomaba parte en un concurso en el cual aquél que tomara más agua, sin eliminarla, ganaba una consola de videojuegos.
Las pruebas iniciales confirmaron que su muerte fue resultado de una intoxicación de agua. Según los expertos, beber demasiada agua puede eventualmente causar inflamación en el cerebro, evitando que regule las funciones vitales que debe desempeñar, como la respiración, lo que causa la muerte. Sin embargo, ésta es una situación que ocurre rara vez. El caso de esta mujer es un caso anecdótico porque el problema más habitual es la falta de agua.
El agua que bebemos es eliminada por el organismo básicamente en la orina y el sudor. Las cantidades del líquido en el cuerpo deben estar reguladas para controlar los niveles de ciertos componentes de la sangre, como el sodio. Si tomamos demasiada agua, los riñones eventualmente no son capaces de funcionar lo suficientemente rápido para eliminar el exceso de líquido del cuerpo. Con esto ocurre una dilución de los niveles de los componentes de la sangre, como sodio, potasio y cloro. Estos componentes están involucrados en la actividad contráctil de los músculos, incluidos el cardíaco y respiratorio.Y esto puede ocasionar un problema a nivel cerebral, cardíaco o respiratorio.
Bueno pues ya sabemos debemos de beber agua unos 2 litros al día y no nos debemos de pasar ni quedarnos cortos.
El agua es esencial para la vida ya que es necesaria para una gran variedad de funciones del organismo, por ejemplo para eliminar desechos como la urea. Durante el día vamos perdiendo agua, así que es necesario reemplazarla. El consumo de agua depende de la persona, en circunstancias normales un adulto debe beber entre 1,8 y 2,5 litros cada día.
Yo siempre había pensado que beber mucha agua no era malo si no todo lo contrario, pero buscando por Internet me encontré con que el hecho de que si es malo porque entre otras cosas si haces trabajar mucho a los riñones estos pueden resentirse, y con una noticia sorprendente. La muerte de una mujer en Estados Unidos. La mujer tomaba parte en un concurso en el cual aquél que tomara más agua, sin eliminarla, ganaba una consola de videojuegos.
Las pruebas iniciales confirmaron que su muerte fue resultado de una intoxicación de agua. Según los expertos, beber demasiada agua puede eventualmente causar inflamación en el cerebro, evitando que regule las funciones vitales que debe desempeñar, como la respiración, lo que causa la muerte. Sin embargo, ésta es una situación que ocurre rara vez. El caso de esta mujer es un caso anecdótico porque el problema más habitual es la falta de agua.
El agua que bebemos es eliminada por el organismo básicamente en la orina y el sudor. Las cantidades del líquido en el cuerpo deben estar reguladas para controlar los niveles de ciertos componentes de la sangre, como el sodio. Si tomamos demasiada agua, los riñones eventualmente no son capaces de funcionar lo suficientemente rápido para eliminar el exceso de líquido del cuerpo. Con esto ocurre una dilución de los niveles de los componentes de la sangre, como sodio, potasio y cloro. Estos componentes están involucrados en la actividad contráctil de los músculos, incluidos el cardíaco y respiratorio.Y esto puede ocasionar un problema a nivel cerebral, cardíaco o respiratorio.
Bueno pues ya sabemos debemos de beber agua unos 2 litros al día y no nos debemos de pasar ni quedarnos cortos.
9.3.07
FIB
Leí esto por Internet y me pareció muy interesante. Bután, un pequeño Estado en pleno corazón del Himalaya, habitado por 860.000 personas y que por la inquietud de su monarca, Jigme Singye Wangchuck, ha decidido incluir el bienestar psicológico de sus ciudadanos en una prioridad nacional. A raíz de ello, en Bután se mide la “felicidad interior bruta” (FIB), que, entre otras variables, tiene en cuenta el acceso de los ciudadanos a la asistencia sanitaria, la conservación de los recursos naturales del país o el tiempo que pueden disfrutar con su familia. Algunos dirán que es un ejemplo pintoresco. Otros dirán que la felicidad no es un concepto económico ni científico que merezca la pena ser tenido en cuenta (el amor tampoco lo es, añadirán). Algunos sesudos académicos postularán que se trata de parámetros subjetivos y que medir todo eso es muy complicado, nada fiable ni válido. Pero creo que las condiciones que se tienen en cuentan pueden dar un dato aproximado de esa felicidad interior bruta.
Otros países, como Japón, están planteándose también incorporar la FIB entre sus índices de progreso, conscientes de que su gran riqueza económica no es capaz de detener el incremento sostenido del número de suicidios entre la gente joven o el progresivo aislamiento de una cada vez mayor parte de la población adolescente.
Es sorprender como un país como Japón con su alto índice de progreso y riqueza puede tener ese alto índice de suicidios y de aislamiento, es necesario que no perdamos de vista las realidades más próximas, las que condicionan el estado de ánimo de millones de personas. Creo que esta iniciativa es muy buena, aunque se plantea la paradoja que mientras que hay gente en el mundo que no tiene ni para comer otros se preocupen el tener feliz el espíritu.
Leí esto por Internet y me pareció muy interesante. Bután, un pequeño Estado en pleno corazón del Himalaya, habitado por 860.000 personas y que por la inquietud de su monarca, Jigme Singye Wangchuck, ha decidido incluir el bienestar psicológico de sus ciudadanos en una prioridad nacional. A raíz de ello, en Bután se mide la “felicidad interior bruta” (FIB), que, entre otras variables, tiene en cuenta el acceso de los ciudadanos a la asistencia sanitaria, la conservación de los recursos naturales del país o el tiempo que pueden disfrutar con su familia. Algunos dirán que es un ejemplo pintoresco. Otros dirán que la felicidad no es un concepto económico ni científico que merezca la pena ser tenido en cuenta (el amor tampoco lo es, añadirán). Algunos sesudos académicos postularán que se trata de parámetros subjetivos y que medir todo eso es muy complicado, nada fiable ni válido. Pero creo que las condiciones que se tienen en cuentan pueden dar un dato aproximado de esa felicidad interior bruta.
Otros países, como Japón, están planteándose también incorporar la FIB entre sus índices de progreso, conscientes de que su gran riqueza económica no es capaz de detener el incremento sostenido del número de suicidios entre la gente joven o el progresivo aislamiento de una cada vez mayor parte de la población adolescente.
Es sorprender como un país como Japón con su alto índice de progreso y riqueza puede tener ese alto índice de suicidios y de aislamiento, es necesario que no perdamos de vista las realidades más próximas, las que condicionan el estado de ánimo de millones de personas. Creo que esta iniciativa es muy buena, aunque se plantea la paradoja que mientras que hay gente en el mundo que no tiene ni para comer otros se preocupen el tener feliz el espíritu.
2.3.07
La vida en un camping
Cuando un hombre se separa una de las opciones que se les plantea es volver a casa de sus padres, la otra seria ir a vivir a un camping, en Madrid existe un camping donde viven varios centenares de padres separados.
Esto es debido a la lamentable situación económica que se les plantea, tras la decisión del juez de otorgar la custodia de los hijos y la casa a la mujer y a pasar una pensión alimenticia para los niños, incluso una pensión compensatoria también para las madres, a estos hombres no les queda de su salario ni para alquilar y mucho menos comprar una vivienda.
Luis se divorció hace un par de años. Antes de separarse, este administrativo bilbaíno vivía en un piso de 80 metros cuadrados con su mujer y su hija. Pero la convivencia fue empeorando y decidieron poner fin a diez años de matrimonio. Fue el principio del fin, resume. Pasó de vivir como cualquier familia normal de clase media a la ruina. De ver a su niña todos los días a compartir con ella tres tardes a la semana y un fin de semana alterno. De un piso en un barrio de la capital vizcaína a una habitación alquilada a más de treinta kilómetros de Bilbao. De pagar una hipoteca de 600 euros a seguir pagando la misma hipoteca, más la renta y los gastos de manutención de la pequeña, con el mismo sueldo de 1.200 euros que tenía antes de divorciarse.
Lo único que quiero es una casa decente donde poder estar con mi hija, pero mis ingresos ya no me dan para más, lamenta.
La de Luis es la historia de cientos, miles de separados y separadas. Personas que llevaban una vida normal y que a los 40 años se ven obligados a regresar a casa de sus padres, vivir en camping o refugiarse en albergues municipales porque no pueden afrontar los gastos de una separación. La vivienda ha disparado el número de separaciones conflictivas.
Las Asociaciones de Madres y Padres Separados reclaman al Gobierno la creación urgente de un cupo específico de pisos de protección oficial en régimen de alquiler o propiedad destinados al colectivo de personas divorciadas con hijos, además de habilitar viviendas protegidas de carácter transitorio para el sector de separados que se encuentren en situación de necesidad, dando preferencia a los que tengan hijos.
Esto no es algo exclusivo de España en Francia es igual.
Cuando un hombre se separa una de las opciones que se les plantea es volver a casa de sus padres, la otra seria ir a vivir a un camping, en Madrid existe un camping donde viven varios centenares de padres separados.
Esto es debido a la lamentable situación económica que se les plantea, tras la decisión del juez de otorgar la custodia de los hijos y la casa a la mujer y a pasar una pensión alimenticia para los niños, incluso una pensión compensatoria también para las madres, a estos hombres no les queda de su salario ni para alquilar y mucho menos comprar una vivienda.
Luis se divorció hace un par de años. Antes de separarse, este administrativo bilbaíno vivía en un piso de 80 metros cuadrados con su mujer y su hija. Pero la convivencia fue empeorando y decidieron poner fin a diez años de matrimonio. Fue el principio del fin, resume. Pasó de vivir como cualquier familia normal de clase media a la ruina. De ver a su niña todos los días a compartir con ella tres tardes a la semana y un fin de semana alterno. De un piso en un barrio de la capital vizcaína a una habitación alquilada a más de treinta kilómetros de Bilbao. De pagar una hipoteca de 600 euros a seguir pagando la misma hipoteca, más la renta y los gastos de manutención de la pequeña, con el mismo sueldo de 1.200 euros que tenía antes de divorciarse.
Lo único que quiero es una casa decente donde poder estar con mi hija, pero mis ingresos ya no me dan para más, lamenta.
La de Luis es la historia de cientos, miles de separados y separadas. Personas que llevaban una vida normal y que a los 40 años se ven obligados a regresar a casa de sus padres, vivir en camping o refugiarse en albergues municipales porque no pueden afrontar los gastos de una separación. La vivienda ha disparado el número de separaciones conflictivas.
Las Asociaciones de Madres y Padres Separados reclaman al Gobierno la creación urgente de un cupo específico de pisos de protección oficial en régimen de alquiler o propiedad destinados al colectivo de personas divorciadas con hijos, además de habilitar viviendas protegidas de carácter transitorio para el sector de separados que se encuentren en situación de necesidad, dando preferencia a los que tengan hijos.
Esto no es algo exclusivo de España en Francia es igual.